lunes, 17 de junio de 2013

Apadrina un filólogo

No hay nada mejor que una buena efe. Una efe bien fricativa, firmemente labiodental, una efe fabulosa que llene de fantasía nuestros mejores momentos. Los mejores besos son los furtivos. Lo fácil normalmente es lo adecuado y aunque pueda parecer feo, el amor no es más que un fluido que pasa de los ojos del amante a los de la amada (o eso decía Garcilaso). Ese fuego se puede manifestar mediante algo físico o simplemente ser una fata morgana. Pero siempre será fabuloso.

Los vascos repudiaban la f, y eso hizo que nos diera por cambiarlas por la aspiración primero y luego abandonarlas a su suerte y callarlas para siempre. Las efes iniciales han estado cerca de la extinción. Ya no son figos, sino higos. No hay farina en casi ningún pueblo, solo nos queda una insulsa harina. Pensadlo bien: la efe estuvo a punto de morir, y si no lo hizo (como sí que pasó con esas bonitas sibilantes) debió de ser por lo importante que es: una letra fantástica, puro frenesí, algo fascinante. 

Estando en la Ciudad Posnuclear, lo que eché de menos no fueron ni la e, ni la eñe; lo que eché de menos fue la efe. De la fruta y el fiambre, sí. De una buena fideguá, del frescor del mar. Del francés y la Física, de la familia en definitiva. Del folklore y las fugas en fa menor. De la Filología y los filólogos con sus filosofías. 

No hay que despreciar la efe. Es la letra más importante del abecedario, la única capaz de poner un final feliz.



domingo, 9 de junio de 2013

Manual de instrucciones para romper una relación y quedar más o menos bien.


El típico “no es por ti, es por mí”  que siempre hemos escuchado, realmente no tiene una aplicación sincera en la vida real. Cuando se trata de dejar a alguien por e-mail, sms, whatsapp o un privado de Facebook, los hombres tienen la posibilidad (digo los hombres porque las mujeres solemos ser más valientes e intentamos como mínimo que se nos oiga y se nos vea en esos momentos) de explayarse muchísimo e intentar no quedar como unos cretinos egoístas.

La técnica del dejar por e-mail ya se daba en el siglo XIX por otro medio: la carta. En Madame Bovary, Rodolphe nos muestra cómo hacerlo de una forma bastante pedagógica.

jueves, 23 de mayo de 2013

Otras palabras robadas

El guardián entre el centeno, J.D. Salinger
(Sobre libros) "Los que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarlo por teléfono cuando quisieras.
"Si yo fuera pianista, creo que tocaría dentro de un armario."
"Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de habaerlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de esas. "
"Antes yo era tan tonto que la consideraba inteligente porque sabía bastante de literatura y de teatro, y cuando alguien sabe de esas cosas cuesta mucho trabajo llegar a averiguar si es estúpido o no."
"Cuando uno sabe hacer una cosa muy bien, si no se anda con cuidado empieza a pasarse, y entonces ya no es bueno."
"Todos los que lloran como cosacos con esa imbecilidad de películas suelen ser luego unos cabrones de mucho cuidado, de verdad."
"Cualquier cosa menos que me dejen en un cementerio. Eso de que vengan todos los domingos a ponerte ramos de flores en el estómago y todas esas puñetas... ¿Quién necesita flores cuando ya se ha muerto? Nadie."
"No cuenten nunca nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo."

miércoles, 22 de mayo de 2013

Las líneas de tu mano

El tren no iba demasiado rápido, faltaba aún un poco para llegar. Tendió su mano encima de la mesa y ella la cogió entre las suyas. Acarició la palma con suavidad, haciéndole cosquillas, y clavó su mirada en las líneas. Fue recorriéndolas una a una con su dedo índice, y mientras tanto le iba explicando:

— Esta es la línea de la vida, mira, es profunda y te baja casi hasta la muñeca, ¿lo ves? Eso significa que vas a vivir muchísimos años. La mía es corta...

— Te lo estás inventando...

— Qué va, hace años que sé leer la mano, si no me crees tú verás, pero te digo que sé hacerlo. Hazme caso y mira mi línea de la vida.

—Tienes razón, es muy corta.

— Sí, pero fíjate en la del amor, es larga y profunda, aunque con bastantes cambios... Y la tuya es muy débil y, sobre todo, corta.

— Vaya, ¿y eso qué significa?

— Que todo encaja, ¿no ves que yo me muero pronto?

Él la miró y sonrió, es ilógica lógica funcionaría. Al menos, durante ese día así fue.

lunes, 20 de mayo de 2013

La Tregua, Benedetti.

No es que me entusiasmara, pero fue un libro de verano del que subrayé y marqué aún más de lo que pongo aquí.
"Hoy fue un día feliz, sólo rutina"
"Una triste con vocación de alegre"
"Pero todo fue siempre demasiado obligatorio como para que pudiera sentirme feliz"
"Si alguna vez me suicido, será en domingo"
"Yo nunca he juntado valor para empuñar una máquina fotográfica o un revólver"
"Acaso Dios tenga un rostro de croupier y yo sólo sea un pobre diablo que juega a rojo cuando sale negro, y viceversa"
"Nuestra sensibilidad es primordialmente digestiva. Nuestra innata vocación de demócratas se apoya en un viejo postulado: Todos tenemos que comer".
"Tenía veinte años y era joven; tenía treina y era joven; tenía cuarenta y era joven. Ahora tengo cincuenta y soy todavía joven. Todavía quiere decir: se termina".
"Pero, cuando además de desgraciado, uno se siente opaco, cuando no queda sitio para la rebeldía, el sacrificio o la heroicidad, entonces hay que llorar sin ruido".
"La burla proporciona una especie de solidaridad"
"Tampoco estoy seguro de que Dios, si existe, vaya a estar conforme con nuestra credulidad a partir de algunos datos desperdigados e incompletos".
"Allí donde normalmente va la dignidad, él sólo tiene un muñón"
"Cuando ella murió, la risa se me cayó de la boca".
"La más horrible variante de la soledad: la soledad del que ni siquiera se tiene a sí mismo".
"Yo también fui hijo único. Y no es fácil, uno acaba por sentirse desamparado"
"Tal vez el secreto resida en que mi cerebro tiene algunas necesidades propias del corazón, y mi corazón algunas exquisiteces propias del cerebro".

martes, 14 de mayo de 2013

Los hombres y las telenovelas

Algo raro debo de tener dentro. A lo mejor en otra vida fui guionista de telenovelas latinoamericanas y es por eso. O puede que supla lo corto de mi nombre con los largos. Keine Ahnung.

Todos los tíos con los que he tenido algo más o menos serio, tienen un nombre que parece sacado de una telenovela, y es un hecho constatable. Nombres compuestos, combinaciones fruto de mentes maquiavélicas y disputas familiares entre el nombre que la madre quiere y el que le corresponde por tradición familiar, o los nombres de los dos abuelos aunque no peguen ni haciendo esfuerzos. Pero también hay nombres que incluso siendo simples pueden formar parte de esa novela absurda que parece que es en estos temas mi vida.

lunes, 13 de mayo de 2013

Lo dicen otros, lo dicen mejor

Desde que tengo el ebook lo de subrayar lo puedo tener guardado para siempre. Antes tenía que coger una libreta y escribir yo todo lo que había remarcado. Tenía su encanto, la verdad, aunque era un desastre y cada vez que leía un libro cogía una libreta diferente y al final no servía para nada. Así, como cosa que puede ser curiosa, voy a poner de vez en cuando lo que he marcado en un libro, para tener como una especie de recopilatorio en el que no ponga "mi subrayado en la página tal, posición cuál, añadido tal a tal hora". Empezamos.

Los girasoles ciegos. Alberto Mendez.
"Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido."
"En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable".
"Escribo porque no quiero recordar cómo se reza ni cómo se maldice"
"Yo me dejaré caer en los pastos que cubrirá la  nieve para que de las cuencas de mis ojos nazcan flores que irriten a quienes prefirieron la muerte a la poesía"
"Mi hijo no quiere una vida nacida de la muerte. ¿O sí?"
"Por un momento tuve la sensación de que también yo iba a morir. Pero morir no es contagioso. La derrota sí"
"No he escrito su nombre porque, si aún hay ángeles, sé que reconocerán el alma bondadosa de Elena entre un mar de almas bondadosas".
"Hoy ha nevado todo el día. Estas montañas deben ser la residencia de todos los inviernos".
"(refiriéndose a los lobos) Su necesidad de comer les confiere una fiereza casi humana".
"¡Yo quería ser un rapsoda entre las balas!"
"Con la turbación con que se pronuncia un sortilegio"
"Le asfixiaba la memoria y sólo quería recordar a toda costa"
"Una angustia sobre la angustia, una incertidumbre sobre la incertidumbre".
"Si estuviéramos vivos en la tumba, terminaríamos por amar a los gusanos".
"La Luz y el Dolor forman parte de la misma incandescencia".
"Yo no quiero que nuestros hijos tengan que matar o morir por lo que piensan".